
Felipe Vizeu, el “9” que nunca terminó de aparecer en Sporting Cristal
En Sporting Cristal, el puesto de centrodelantero no admite medias tintas.
Es una posición que define partidos, campeonatos y procesos. Por eso, cuando el “9” no marca diferencias, el análisis deja de ser impaciente y pasa a ser necesario.
Felipe Vizeu llegó como una apuesta de experiencia y físico, llamado a ser referencia ofensiva. Sin embargo, con el correr de la temporada, su rendimiento quedó lejos de lo que exige un club como Cristal.
El gol ausente, la principal deuda

La dirigencia de Sporting Cristal, encabezada por Joel Raffo y en compañía de Zevallos y Uribe, se tomó más de siete meses para conseguir un “9” que, por actualidad y perfil, debía ofrecer soluciones inmediatas de cara al gol. Sin embargo, hasta el momento, todo indica que la elección volvió a ser equivocada.
Pero lo más preocupante no es el error inicial, sino la forma en que se decidió gestionarlo. Lejos de corregir el rumbo, el club optó por mantener al jugador de cara al 2026, una decisión que ya no responde a un análisis deportivo, sino a una realidad institucional que se repite.
Esta postura es casi un patrón en los últimos años y deja en evidencia una verdad incómoda, Sporting Cristal no atraviesa un momento de solidez económica. No se pagan cláusulas de rescisión, no se asumen costos para corregir malas decisiones y, como consecuencia, se prioriza el respeto estricto de contratos por encima del rendimiento deportivo.
El problema es que el fútbol no espera. Cada semestre perdido tiene impacto directo en resultados, en competitividad y en la confianza del hincha, mantener a un delantero que no ha dado soluciones reales en siete meses no es paciencia: es resignación.
Y mientras otros clubes ajustan, corrigen y asumen errores, Cristal parece atrapado en una lógica peligrosa, equivocarse, sostener el error y justificarlo con estabilidad. Pero la estabilidad no se construye desde la falta de autocrítica, sino desde decisiones firmes y oportunas.
Porque en Sporting Cristal, el puesto de “9” no es un espacio para experimentar ni para esperar milagros, es una posición que exige resultados inmediatos. Y hoy, una vez más, esa exigencia sigue sin respuesta.
La camiseta de Sporting Cristal no promete tiempo, exige respuestas.

